Support vital abortion stigma busting efforts today!
DONATEDurante el mes de mayo, estamos compartiendo una Serie de entrevistas sobre cómo funciona el estigma para campañas nacionales desde varios lados del mundo luchando por los derechos al aborto, desde la perspectiva de miembros de inroads que participan en estos movimientos. Tenemos Enfoques sobre campañas en Irlanda, Malawi y aquí le presentamos un enfoque sobre Argentina.
En Argentina, recientemente ha habido una gran ola de activismo para el aborto legal, seguro y gratuito y aprendemos que el trabajo para esa despenalización social empezó hace generaciones. Lola Guerra, miembro de inroads, quien forma parte de Católicas por el Derecho a Decidir y la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina nos platica más de lo que el activismo en Argentina se está viviendo.
Cómo era el trabajo de las generaciones de mujeres argentinas para cambiar la actitud en Argentina desde gente que nunca aceptaban los pañuelos verdes hasta el movimiento aumentó tanto que se acabó la tela verde en Argentina?
En los encuentro nacionales de mujeres que se realizan cada año en nuestro país en una ciudad diferente y en los que se encuentran miles de mujeres, surgió la campaña nacional por el derecho al aborto legal seguro y gratuito. Este es un movimiento intergeneracional, intersectorial y nacional con participación de todas las provincias. Desde este espacio trabajamos colectivamente por el derecho al aborto. Al principio la gente no quería recibir los pañuelos, tampoco nos escuchaban ni querían firmar cuando en la calle nos poníamos a juntar firmas por el aborto legal. Al principio éramos unas pocas las que nos movilizábamos y hasta nos iban a tirar agua bendita los antiderechos. Ser feminista y estar a favor del aborto nos traía muchos costos políticos, yo formaba parte de una organización estudiantil en donde fui violentada por mis posiciones por el derecho al aborto, llegaron a decirme que me saque el pañuelo en varios eventos políticos. Con los años fuimos viendo que la adhesión iba creciendo, y cada vez más personas se animaban a usar el pañuelo y adherían a la campaña. Salían adhesiones de las universidades, los grupos juveniles empezaban a realizar charlas sobre este tema. Tomamos la decisión política de instalar el tema de aborto en la agenda de la juventud y yo desde el área de Jóvenes de Católicas por el Derecho a Decidir lideré ese proceso. En los últimos 2 encuentro de mujeres ya se veía una adhesión muy grande a nuestra lucha pero cuando se abrió el debate en el congreso fue cuando todo eso construido durante tantos años dio fruto. No fue de un momento a otro, detrás del estallido hubo muchos años de activismo. De no recibirnos el pañuelo pasamos a que nos llamara para pedirnos pañuelos, tuvimos que andar a hacer más y más y se hicieron tantos pañuelos verdes que en Argentina se acabó la tela verde durante algunas semanas. Tuvieron que importar más tela de color verde. Lo que vivimos fue un sueño, no es que nunca creyéramos vivir algo así pero la pasividad fue increíble. Hubo un millón de mujeres cuando se aprobó la ley en diputados y 2 millones cuando perdimos en senadores.
Cómo trabaja el movimiento para romper los estigmas prevalentes dentro del movimiento mismo? Cómo trabaja el movimiento para completamente humanizar y normalizar el aborto?
Hemos logrado la despenalización social del aborto, esa es una victoria, ya no es un tema tabú, se ha hablado del aborto en todos lados, las escuelas, las casas, las universidades, canales de televisión, radios, instituciones públicas. No hay una sola persona que no haya sido interpelada por este debate. Aún notamos que se siguen reproduciendo cierto estigmas sobre el derecho al aborto y trabajamos con mensajes desculpabilizantes en particular desde Católicas por el Derecho a Decidir. En una sociedad católica, como es la argentina, compartimos argumentos católicos a favor del derecho a decidir como el hecho de que la virgen maría fue consultada para ser madre, que el código de derecho canónico es más permisivo que la legislación actual en cuanto al aborto, hablamos de una Iglesia inclusiva que acompañe a las mujeres y no que las condene. Hemos realizado un material audiovisual con financiamiento de inroads en que se cuentan historias de mujeres católicas que abortaron, ese material ha sido uno de nuestros videos más vistos en nuestro canal de youtube.
Cuáles son los retos dominantes del trabajo de hacer movimiento en el campo/provincias de Argentina?
Las provincias del Norte de nuestro país suelen tener mayor presencia de fundamentalismos religiosos y las sociedades son más conservadoras, sin embargo hay y seguimos fortaleciendo a nuestro movimiento en las provincias. Yo por ejemplo soy de Córdoba una provincia en el medio del país donde tenemos obstaculizado el acceso al aborto por una acción judicial de una organización fundamentalista religiosa. En las provincias hemos y seguimos viviendo mucha persecución. Durante el debate de ley, echaron a jóvenes de los colegios por ir con el pañuelo, a una joven de 16 años que habló en senadores a favor del aborto la expulsaron de su escuela. A una compañera joven referente de la provincia de Tucumán la echaron de su trabajo por presentar una denuncia contra funcionarios públicos que torturaron a una niña al no permitirle acceder a una aborto permitido por ley. Recientemente a una compañera de Católicas por el Derecho a Decidir, Soledad Deza que es abogada y fue la defensora en el famoso caso Belén, la ha denunciado penalmente para intimidarla un docente antiderechos y misógino. La causa no tiene sentido legal y organizaciones de todo el país se han manifestado apoyando a Soledad. También hicieron un amedrentamiento público a una compañera en la provincia De Santiago del Estero referente de la campaña por el derecho al aborto. Varias compañeras han recibido amenazas por su posición en relación al debate al aborto. Esto nos lleva a reflexionar sobre los ataques que sufren las defensoras de derechos humanos, especialmente en las provincias. Por eso es importante seguir trabajando y apoyar a quienes valientemente levantan la bandera por al libertad de las mujeres corriendo tantos riesgos.
Cómo es que trabajan para combatir el estigma dentro de la iglesia?
Creamos y difundimos materiales contra el estigma por el derecho al aborto desde una mirada de la teología feminista. Hace un año ya que hemos creado la Red de jóvenes católicas por el Derecho a Decidir en varias provincias del país. Del mismo modo trabajamos a nivel nacional en alianzas interreligiosas de grupo de fe progresistas.
Qué papel están jugando la nueva generación feminista en Argentina para cambiar pensamientos y sistemas?
Las nuevas generaciones feministas vienen con todo. Es maravilloso escucharlas. Yo tengo 29 años y ya siento que mis discursos y posicionamientos quedan viejos a la par de las más jóvenes. Creo que la gran virtud de nuestro movimiento es que ha logrado confluir en un proceso intergeneracional donde mujeres de todas las edades dialogan y construyen colectivamente y donde se unen la trayectoria y experiencia de las más viejas con las ideas frescas de las más jóvenes.
En inroads, tenemos muchos miembros desde Argentina y aprendemos varias cosas de su lucha continua e incansable por el derecho al aborto legal, gratuito y seguro. También observamos como la marea verde va tomando fuerza en toda América Latina, y nos interesa seguir la plática con nuestros miembros de la región sobre el proceso de la despenalización social, cómo hacer movimientos y el estigma.